Instalaciones Solares
Diseño, instalación y puesta en marcha de sistemas fotovoltaicos industriales y residenciales. Cubrimos el ciclo completo: estudio previo, dimensionado, montaje, legalización y conexión, con la instalación preparada para monitorizarse e integrarse en la operación.
Un servicio completo, del estudio a la conexión
Poner paneles sobre una cubierta es la parte visible del trabajo, pero no la que decide el resultado. Un proyecto fotovoltaico serio empieza mucho antes del montaje y termina bastante después: hay que entender cómo consume energía el edificio o la planta, dimensionar el sistema para ese consumo real, ejecutar la obra, legalizar la instalación y conectarla. En Captia cubrimos ese ciclo completo, tanto en instalaciones solares para empresas como en proyectos residenciales, y entregamos cada instalación preparada para monitorizarse e integrarse en la operación.
El recorrido habitual de un proyecto tiene cinco fases:
- Estudio previo. Analizamos el consumo actual, la superficie disponible, la orientación y las condiciones de la cubierta o el terreno. De aquí sale la primera respuesta honesta: si la instalación tiene sentido y con qué planteamiento.
- Dimensionado. Definimos la potencia, el número de paneles, el inversor y el resto de componentes en función del perfil de consumo, no de un catálogo estándar. Una instalación sobredimensionada genera excedentes que no siempre compensan; una corta deja ahorro sin capturar.
- Montaje. Ejecución de la instalación: estructura, paneles, cableado, inversor y protecciones, con la obra coordinada para interferir lo mínimo en la actividad del edificio o de la planta.
- Legalización. Preparamos y tramitamos la documentación que exige cada expediente, desde la memoria o el proyecto técnico hasta los certificados eléctricos, y la presentamos ante los organismos correspondientes.
- Conexión y puesta en marcha. La instalación entra en servicio con su sistema de monitorización activo, de forma que la generación y el consumo quedan registrados desde el primer día.
Industrial y residencial: dos proyectos distintos
Aunque la tecnología de base es la misma, una instalación para una planta industrial y una para una vivienda se plantean de forma distinta. Cambian la escala, la tramitación, el perfil de consumo y lo que se espera del sistema una vez en marcha.
| Aspecto | Solar industrial | Solar residencial |
|---|---|---|
| Destinatario | Empresas, naves y plantas industriales | Viviendas unifamiliares y comunidades de vecinos |
| Perfil de consumo | Diurno y ligado a la actividad productiva | Concentrado en mañanas, tardes y fines de semana |
| Foco del proyecto | Autoconsumo, gestión de excedentes y trazabilidad con producción | Ahorro en factura y gestión energética del hogar |
| Monitorización | Integrada con los datos de la operación | Seguimiento de consumo y generación de la vivienda |
Cada modalidad tiene su propia página con el detalle del servicio: solar industrial para empresas y plantas, y solar residencial para viviendas y comunidades. Esta página describe el paraguas común: el ciclo de proyecto que comparten ambas.
Autoconsumo con y sin excedentes
Una de las primeras decisiones de cualquier proyecto de autoconsumo es qué hacer con la energía que se genera y no se consume en el momento. La normativa española contempla dos grandes modalidades.
En el autoconsumo con excedentes, la energía sobrante se vierte a la red. Dentro de esta modalidad existe la compensación de excedentes, que permite descontar en la factura el valor de esa energía vertida, con las condiciones y límites que marca la regulación. Suele ser la opción natural cuando el perfil de consumo deja huecos claros respecto a las horas de generación.
En el autoconsumo sin excedentes, un sistema antivertido impide que la instalación inyecte energía a la red, y toda la generación se destina al consumo propio. Simplifica parte de la tramitación y encaja en instalaciones cuyo consumo absorbe prácticamente toda la producción, algo frecuente en entornos industriales con actividad diurna continua.
No hay una respuesta universal. La modalidad adecuada sale del estudio previo: del perfil horario de consumo, de la potencia planteada y de cómo se quiera gestionar la energía sobrante. Es una decisión que tomamos con el cliente, con los números del caso concreto encima de la mesa, incluyendo las ayudas disponibles en cada momento, como las convocatorias del IVACE en la Comunitat Valenciana.
Legalización y papeleo: parte del servicio, no un extra
La parte administrativa de una instalación fotovoltaica es de las que más dudas genera, y con motivo: intervienen documentación técnica, certificados eléctricos y registros ante distintos organismos según el tipo y la potencia de la instalación. En nuestro caso, esa tramitación no es un servicio aparte que haya que buscar fuera, sino parte del proyecto.
Elaboramos las memorias técnicas que exige cada expediente, emitimos los boletines y certificados eléctricos correspondientes y gestionamos su presentación. El objetivo es que el cliente firme lo necesario y poco más: el expediente avanza sin que tenga que perseguir papeles ni interpretar requisitos administrativos.
Por qué integrar la instalación con la operación
Aquí está la diferencia de fondo de nuestro planteamiento. En muchos proyectos, la instalación fotovoltaica se entrega, se conecta y se convierte en una caja aislada: genera energía, pero nadie cruza esa generación con lo que pasa en el negocio. La energía se gestiona como una capa separada de la operación, y las ineficiencias no se detectan porque los datos no están conectados.
Nosotros entregamos la instalación preparada para lo contrario. La monitorización de generación y consumo no se queda en una app del inversor: está pensada para integrarse en una misma capa de datos junto con la actividad real de la empresa. En una planta industrial, eso significa poder relacionar cuánta energía se genera, cuánta se consume y qué se está produciendo en cada momento, con trazabilidad entre las tres cosas.
Esa base es la que permite dar pasos posteriores: analizar el consumo con criterio, detectar desviaciones y sostener decisiones con datos. Es el terreno de la gestión energética conectada y, en general, de la forma en que Captia Energy entiende la energía: como parte del sistema operativo de la empresa, no como algo que queda fuera.
Cómo empezar un proyecto
El punto de partida es siempre el mismo: entender el caso. Para una empresa, eso pasa por revisar las facturas y el perfil de consumo, visitar la cubierta o el terreno y valorar qué modalidad de autoconsumo encaja. Para una vivienda o comunidad, el proceso es más ligero, pero la lógica es idéntica: primero el estudio, luego la propuesta.
Con ese estudio sobre la mesa, presentamos un planteamiento concreto de instalación, tramitación y monitorización. Si el proyecto sale adelante, nos ocupamos del ciclo completo hasta la puesta en marcha, y la instalación queda lista para que la energía forme parte de los datos con los que la empresa ya trabaja. Si quieres valorar tu caso, cuéntanos qué consumo tienes y qué superficie hay disponible, y lo estudiamos contigo.
Cómo se conecta con el sistema
La capa energética se conecta con datos de planta vía Connect y con interpretación y automatización vía AI.
Conceptos clave
Otras soluciones
- Solar Industrial
Instalaciones fotovoltaicas para empresas y plantas industriales con autoconsumo, gestión de excedentes y monitorización integrada. La instalación se conecta con los datos de la operación para dar trazabilidad entre generación, consumo y producción.
- Solar Residencial
Instalaciones solares para viviendas unifamiliares y comunidades de vecinos con gestión energética inteligente. Nos ocupamos del estudio, la instalación y la tramitación, con monitorización de consumo y generación para entender y ajustar el uso de la energía.
- Eficiencia Energética
Análisis y optimización del consumo energético integrado con los datos operativos. Estudiamos cómo, cuándo y dónde se consume la energía, cruzamos ese consumo con la actividad real y proponemos medidas concretas para reducir costes y mejorar el rendimiento.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué incluye un proyecto de instalación solar con Captia?
- Cubrimos el ciclo completo: estudio previo del consumo y de la cubierta o terreno disponible, dimensionado del sistema, montaje, legalización y conexión. La instalación se entrega preparada para monitorizarse, de modo que la generación y el consumo puedan seguirse desde el primer día e integrarse después con los datos de la operación.
- ¿Trabajáis solo con empresas o también con viviendas?
- Ambos. Nuestra actividad principal son las instalaciones fotovoltaicas para empresas y plantas industriales, donde la energía se conecta con los datos de producción. También realizamos instalaciones residenciales para viviendas unifamiliares y comunidades de vecinos, con monitorización de consumo y generación para ajustar el uso de la energía.
- ¿Qué diferencia hay entre autoconsumo con y sin excedentes?
- En el autoconsumo con excedentes, la energía que la instalación genera y no se consume se vierte a la red, y en la modalidad con compensación puede descontarse en la factura. En el autoconsumo sin excedentes, un sistema antivertido impide ese vertido y toda la generación se destina al consumo propio. La elección depende del perfil de consumo y de la potencia de la instalación.
- ¿Quién se encarga de la legalización de la instalación?
- Nosotros. La tramitación forma parte del servicio: preparamos la documentación técnica que exige cada expediente, emitimos los certificados eléctricos correspondientes y gestionamos su presentación ante los organismos que intervienen en la legalización y la conexión. El cliente no tiene que ocuparse de los pasos administrativos.