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Captia Technology
Captia Energy

CIEs

Certificados de Instalaciones Eléctricas para entornos industriales, comerciales e infraestructuras. Verificamos la instalación, emitimos el certificado y nos encargamos de su tramitación para altas de suministro, ampliaciones y legalizaciones.

Qué es el certificado de instalación eléctrica (CIE)

El certificado de instalación eléctrica, conocido por sus siglas CIE, es el documento con el que una empresa instaladora habilitada declara que una instalación eléctrica de baja tensión cumple el reglamento que le aplica y que se ha ejecutado conforme a su documentación técnica. Es, en la práctica, el carné de identidad de la instalación: sin él no es posible dar de alta un suministro, ampliar potencia ni legalizar una instalación ante la administración.

Aunque el documento es el mismo para una vivienda que para una nave, su peso cambia con el contexto. En entornos industriales, comerciales y de infraestructuras, que es donde trabaja Captia Energy de forma preferente, el CIE suele formar parte de expedientes más amplios: legalizaciones de naves, ampliaciones de potencia ligadas a nueva maquinaria, altas de suministro en instalaciones de autoconsumo industrial o regularización de instalaciones que han crecido durante años sin actualizar su documentación.

Captia está inscrita como empresa instaladora de baja tensión en el Registro Integrado Industrial, así que el CIE lo emitimos con nuestra propia inscripción, sin acudir a un instalador externo para que firme el certificado. Verificamos la instalación, emitimos el certificado y nos encargamos de su tramitación completa para altas de suministro, ampliaciones y legalizaciones, de modo que el cliente no tiene que perseguir el expediente entre instalador, ingeniería, distribuidora y administración.

Qué certifica exactamente y qué información recoge

El CIE no es un simple sello. Es una declaración responsable del instalador sobre el estado de la instalación, y recoge la información que después usarán la distribuidora y la administración para autorizar el suministro. Entre otros datos, el certificado incluye:

  • Identificación de la instalación: emplazamiento, titular y uso al que se destina (vivienda, local comercial, industria, infraestructura).
  • Características técnicas: tensión, esquema de la instalación y, sobre todo, la potencia máxima admisible, que marca el techo de potencia que se podrá contratar con la comercializadora.
  • Identificación de la empresa instaladora: la empresa habilitada que ejecuta o revisa la instalación y firma el certificado, con su número de inscripción en el Registro Integrado Industrial. En los expedientes que llevamos, esa empresa es Captia.
  • Resultado de las verificaciones: la declaración de que la instalación cumple el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión y sus instrucciones técnicas.

Ese último punto es el corazón del documento. Quien firma un CIE asume la responsabilidad de que lo declarado se corresponde con la realidad, y por eso la emisión va siempre precedida de una verificación de la instalación: estado de cuadros y protecciones, secciones de los conductores, puesta a tierra y coherencia entre lo instalado y lo documentado.

Quién lo emite y cuándo es obligatorio

El CIE solo puede emitirlo una empresa instaladora habilitada en la categoría que corresponda al tipo de instalación, condición que se acredita mediante la inscripción en el Registro Integrado Industrial. Captia está inscrita como empresa instaladora de baja tensión, de modo que en las instalaciones que entran en esa categoría el certificado se emite en casa.

El certificado no viaja solo. En instalaciones de mayor entidad, las que requieren proyecto, se acompaña de esa documentación técnica firmada por técnico competente; en instalaciones más sencillas basta con una memoria técnica de diseño. Nuestro equipo son ingenieros superiores colegiados, así que redactamos y firmamos ambas, como explicamos en la página de memorias técnicas.

Los supuestos más habituales en los que se exige un CIE son estos:

  • Alta de un suministro nuevo: la distribuidora pide el certificado registrado antes de conectar la instalación a la red.
  • Ampliación de potencia: cuando la potencia que se quiere contratar supera la potencia máxima admisible que figura en el certificado vigente, hace falta adecuar la instalación y emitir un CIE nuevo.
  • Reformas de cierta entidad: modificaciones relevantes de la instalación, como cambios de uso del local o ampliaciones significativas del cuadro, requieren certificar la instalación resultante.
  • Legalización de instalaciones sin documentación: naves, locales e infraestructuras que operan con instalaciones antiguas o modificadas sin registrar necesitan regularizar su situación con un certificado actualizado.
  • Requerimiento de la distribuidora: en cambios de titularidad o reactivación de suministros, la distribuidora puede exigir un certificado en vigor si el disponible es antiguo.

Qué cambia cuando lo emite quien también hace la ingeniería

El reglamento separa dos condiciones: la de emitir el certificado, que recae sobre la empresa instaladora inscrita, y la de firmar la documentación técnica que lo acompaña, que recae sobre un técnico competente. Cuando esas dos condiciones están en empresas distintas (una ingeniería que redacta y una instaladora que certifica), el expediente cambia de manos por el camino, y cada cambio de manos exige coordinar dos calendarios y dos firmas.

Captia reúne ambas condiciones. Está inscrita como empresa instaladora de baja tensión en el Registro Integrado Industrial, lo que la habilita para emitir el CIE, y su equipo son ingenieros superiores colegiados, lo que le permite redactar y firmar la memoria técnica de diseño o el proyecto que acompaña al certificado. En la práctica eso significa tres cosas concretas:

  • Coherencia documental. La potencia máxima admisible que figura en el certificado sale de los mismos cálculos que la memoria o el proyecto, de modo que no aparecen discrepancias entre documentos que obliguen a rehacer el expediente.
  • Una sola responsabilidad técnica. Quien verifica, quien calcula y quien firma pertenecen a la misma casa, así que no hay zona gris sobre quién responde de qué ante la administración o la distribuidora.
  • Continuidad después del registro. El expediente no termina en un PDF archivado: la instalación queda documentada con datos que el mismo equipo puede aprovechar después para monitorizarla.

Hay una excepción que conviene dejar clara, porque el reglamento la impone: cuando la instalación requiere inspección inicial, quien la realiza es un organismo de control habilitado independiente. Esa independencia es un requisito legal, no una carencia, y la detallamos más abajo.

CIE y boletín eléctrico: mismo documento, dos nombres

Es la duda más repetida. Boletín eléctrico es el nombre coloquial con el que casi todo el mundo conoce este documento; certificado de instalación eléctrica es su denominación formal actual. No son dos trámites distintos ni dos papeles diferentes: cuando la distribuidora pide el boletín, lo que espera recibir es el CIE registrado.

En esta página nos centramos en el documento y su marco: qué certifica, quién puede firmarlo, cuándo se exige y qué recorrido sigue hasta el registro. Si lo que buscas es el trámite práctico, es decir, cómo se documenta tu instalación concreta, qué pasos siguen a la visita y cómo se presenta el certificado en cada caso, lo tratamos en detalle en la página de boletines eléctricos. Ambas rutas terminan en el mismo sitio: una instalación verificada y un certificado registrado.

Inspección y mantenimiento: qué añade la Comunitat Valenciana

En instalaciones industriales y de pública concurrencia, el certificado casi nunca viaja solo. El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión exige una inspección inicial por organismo de control habilitado, previa a la puesta en servicio, en las instalaciones que enumera la ITC-BT-05: instalaciones industriales que precisen proyecto con potencia instalada superior a 100 kW, locales de pública concurrencia, locales con riesgo de incendio o explosión de clase I, locales mojados con potencia superior a 25 kW, piscinas con potencia superior a 10 kW, quirófanos y salas de intervención, alumbrado exterior con potencia superior a 5 kW e infraestructuras de recarga de vehículo eléctrico que requieran proyecto. Esas mismas instalaciones se someten después a inspección periódica cada cinco años, y las instalaciones comunes de edificios de viviendas con potencia total instalada superior a 100 kW, cada diez.

Cuando la inspección inicial es obligatoria, el expediente cambia de vía: en la sede electrónica de la Generalitat deja de ser el procedimiento 434 y pasa a ser el 436 («Instalaciones eléctricas de baja tensión con proyecto e inspección inicial por organismo de control habilitado», código SIA 210645), que además del proyecto y del certificado de dirección y terminación de obra (CERINSBT) exige aportar el certificado de inspección del organismo de control (CERTOCA). Se tramita ante el servicio territorial de industria, energía y minas de la provincia y, como el resto de trámites de industria y energía, únicamente por medios electrónicos (Orden 14/2022, de 5 de diciembre). La inspección la realiza un organismo de control habilitado independiente, distinto de quien ejecuta, certifica o tramita la instalación.

La Comunitat Valenciana añade además una obligación propia que suele pasarse por alto una vez cerrado el expediente. La Orden 6/2022, de 15 de junio (DOGV núm. 9372, de 30 de junio de 2022) regula el mantenimiento de las instalaciones eléctricas de baja tensión en los locales de pública concurrencia: los titulares de los locales incluidos en su anexo I están obligados a contratar un servicio de mantenimiento con una empresa instaladora habilitada en baja tensión, con revisiones de periodicidad al menos anual que incluyen revisiones oculares, pruebas y mediciones. Es decir, el CIE cierra la legalización, pero en pública concurrencia abre un ciclo de mantenimiento que hay que sostener en el tiempo.

Datos verificados el 9 de agosto de 2026 en la ITC-BT-05 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (Real Decreto 842/2002), en la ficha del procedimiento 436 de sede.gva.es y en la Orden 6/2022, de 15 de junio, publicada en el DOGV. La normativa se actualiza periódicamente: conviene contrastar el texto vigente antes de planificar un expediente.

Vigencia, registro y tramitación

Emitir el certificado es solo una parte del recorrido. Para que el CIE despliegue sus efectos hay que presentarlo ante el órgano competente en materia de industria de la comunidad autónoma, que lo registra y lo diligencia. Solo a partir de ese registro la distribuidora acepta el documento para tramitar el alta o la ampliación. En la Comunitat Valenciana, donde tiene su sede Captia, este registro se realiza por vía telemática ante el órgano autonómico correspondiente.

En cuanto a la vigencia, el certificado no caduca por sí solo en una fecha fija, pero deja de reflejar la realidad cuando la instalación cambia: una reforma, una ampliación de potencia o un cambio de uso lo dejan desfasado y obligan a emitir uno nuevo. Además, las distribuidoras suelen exigir certificados recientes en determinados trámites, por lo que conviene tratar el CIE como un documento vivo que acompaña a la instalación a lo largo de su vida útil.

Nuestro servicio cubre el ciclo completo: verificación de la instalación, emisión del certificado con nuestra inscripción de empresa instaladora, redacción y firma por ingeniero colegiado de la documentación técnica que exija el expediente, y presentación ante distribuidora y administración hasta el cierre del trámite. Y como Captia Energy forma parte de un sistema mayor, el mismo equipo puede continuar el trabajo donde el certificado lo deja: una instalación legalizada y documentada es la base sobre la que montar la monitorización y la gestión energética conectada que da trazabilidad al consumo. El conjunto de servicios de la unidad está descrito en Captia Energy.

Cómo se conecta con el sistema

La capa energética se conecta con datos de planta vía Connect y con interpretación y automatización vía AI.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un certificado de instalación eléctrica (CIE)?
El CIE es el documento con el que una empresa instaladora habilitada certifica que una instalación eléctrica cumple el reglamento que le aplica y que se ha ejecutado conforme a su documentación técnica. Recoge las características principales de la instalación, como la potencia máxima admisible, y es imprescindible para darla de alta ante la distribuidora y ante la administración. Captia está inscrita como empresa instaladora en el Registro Integrado Industrial: verificamos la instalación, emitimos el CIE con nuestra propia inscripción y gestionamos su tramitación.
¿Cuándo necesito un CIE?
Con carácter general, se necesita al dar de alta un suministro nuevo, al ampliar la potencia contratada por encima de la que figura en el certificado vigente, al hacer una reforma de cierta entidad en la instalación y al legalizar instalaciones que carecen de documentación. Las distribuidoras también pueden pedirlo cuando el certificado disponible es antiguo. Si dudas de tu caso, lo revisamos contigo antes de iniciar el trámite.
¿Qué diferencia hay entre el CIE y el boletín eléctrico?
En la práctica son lo mismo: boletín eléctrico es el nombre coloquial con el que se conoce al certificado de instalación eléctrica, que es su denominación formal. El documento que se registra y que pide la distribuidora es el CIE. En esta página explicamos el documento y su marco; el trámite práctico paso a paso lo tratamos en la página de boletines eléctricos.
¿Quién puede emitir un certificado de instalación eléctrica?
Solo una empresa instaladora habilitada, inscrita en el Registro Integrado Industrial en la categoría que corresponda a la instalación, puede emitir el CIE. Captia está inscrita como empresa instaladora de baja tensión y emite el certificado con su propia inscripción; si una instalación concreta exigiera una categoría distinta, lo decimos antes de aceptar el encargo. En instalaciones que requieren proyecto o memoria técnica de diseño, el CIE se acompaña de esa documentación firmada por técnico competente: nuestro equipo son ingenieros superiores colegiados, de modo que también la redactamos y la firmamos. Tras la emisión, el certificado se presenta ante el órgano competente de la comunidad autónoma para su registro, un paso que gestionamos como parte del servicio.
¿Cuándo hace falta inspección de un organismo de control habilitado?
La ITC-BT-05 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión exige inspección inicial, previa a la puesta en servicio, en instalaciones industriales que precisen proyecto con potencia instalada superior a 100 kW, locales de pública concurrencia, locales con riesgo de incendio o explosión de clase I, locales mojados por encima de 25 kW, piscinas por encima de 10 kW, quirófanos y alumbrado exterior por encima de 5 kW. Esas instalaciones se inspeccionan después cada cinco años. En la Comunitat Valenciana el expediente se presenta entonces por el procedimiento 436 de la sede electrónica. Datos verificados el 9 de agosto de 2026.